En el último informe, la UNESCO señala que “Si el continuo deterioro del acuífero de Doñana no se revierte mediante la implementación rápida y efectiva de medidas, incluidas las recomendaciones de la misión de observación de 2020, para fortalecer la resistencia del parque y reducir las presiones sobre este bien Patrimonio Mundial derivadas del impacto del cambio climático, podría provocar un impacto negativo en el mismo y generar las condiciones para su inscripción en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro”








